MINDFULNESS

MIENTRAS LA MENTE PENSANTE BAILA ENTRE EL RECUERDO Y LA ANTICIPACIÓN, LA CONCIENCIA MANIFIESTA LA PRESENCIA ATENTA Y DESPIERTA DEL AHORA

¿QUÉ ES MINDFULNESS?

La atención plena o mindfulness no se refiere a un contenido mental, es más una actitud ante nuestra experiencia, independientemente de cómo o cuál sea ésta. Se trata de ser conscientes de la experiencia presente sin juzgarla, sino aceptándola tal y como se presenta

Del piloto automático a la vida consciente.

Practicar la atención es ser consciente momento a momento. Se cultiva prestando atención a las cosas a las que ordinariamente les negamos un momento de reflexión. Es un enfoque sistemático para desarrollar nuevas formas de comprensión, sabiduría y transformación en nuestra vida. 

El cambio y la transformación se producen a través del cultivo de un estado de atención sostenida, cuando aprendes a permitir que la atención y la conciencia incluyan condiciones molestas y perturbadoras en vez de evitarlas.

Todo ocurre en el momento presente. Cualquier contenido mental, como pueden ser percepciones, pensamientos y emociones, fluye en el momento presente. El experimentarlo desde un estado de atención intencionada, calmada y despierta, sostenida y sin juicio, desencadena un proceso de transformación interior que desarrolla la comprensión y la sabiduría.

Al practicar, desarrollas una clara comprensión de las lecciones de la experiencia, independientemente de cuál sea, puedes encontrar la acción que sea necesaria.

La paradoja es que esto ocurre cuando dejas de intentar cambiar nada. Basta con estar plenamente atento al momento presente tal y como es. El cambio y la transformación siguen a este contacto con lo que “es” y a esta consciencia.

 

 

UNA MIRADA NUEVA

Algunos de los efectos de la práctica de mindfulness suceden porque, a través de ella, desarrollamos nuevas claves para comprendernos a nosotros mismos, a los otros y a la vida en general, y estrategias diferentes en nuestra vida. Entre ellas podemos destacar:

  • Desidentificación: con la práctica se va desarrollando progresivamente la habilidad de observar los pensamientos, emociones y sensaciones como eventos que aparecen en el campo de la conciencia, en la mente, pero que no son “yo”. Es decir, aprendes a descubrir y a diferenciar entre el pensador y el pensamiento, y a observar y explorar cualquier cosa que aparezca en tu mente como un observador externo. Cuando eres capaz de observar tu propio pensamiento y tu clima emocional interno de este modo, experimentas una gran liberación.

 

  • Atención focalizada: en la práctica se desarrolla la habilidad de centrar y mantener la atención en un objeto elegido, ya sea éste la respiración,el estado mental, o las sensaciones corporales.

 

  • Regulación emocional: al centrar la atención en emociones perturbadoras, que antes evitábamos mediante distracciones o huyendo de ellas, pierden su poder sobre nosotros y podemos convivir con ellas de otra manera.

 

  • Disminución de preocupaciones y pensamientos negativos hacia ti: el pensamiento rumiativo, circular y recurrente, independientemente de la carga emocional que tenga, se va diluyendo y eliminando a medida que se va profundizando en la práctica.

 

 

 

Podemos obtener beneficios que contribuirán a una mejora general de nuestra calidad de vida, como son:

  • Reducir distracciones o aumentar la concentración.
  • Reducir automatismos.
  • Minimizar los efectos negativos de la ansiedad.
  • Aceptar la realidad tal y como es.
  • Disfrutar del momento presente.
  • Potenciar nuestra autoconciencia.
  • Reducir el sufrimiento.
  • Evitar o reducir la impulsividad.
  • Aprender a respirar mejor. Aprender a relajar cuerpo y mente.
    Aumentar la flexibilidad corporal. Regular la presión arterial.
  • Reducción de estrés. 
  • Mejorar la calidad del sueño. Mejorar los hábitos alimentarios.
    Recargar energías del propio cuerpo.
  • Reducir el malestar psicológico (ansiedad, depresión, hostilidad,
    somatización)
  • Desarrollar una actitud de responsabilidad en el cuidado de la
    propia salud.
  • Ver el dolor de otra manera.
  • Disminuir las visitas médicas no programadas.
  • Disminuir el abuso de medicación. Ayudar a marcarse metas más
    realistas.
  • No sumar más sufrimiento añadiéndole rabia u otras emociones
    al malestar.
  • Aceptar la realidad tal y como es.
  • Centrar la atención en otras cosas que también están sucediendo
    mientras tanto.
  • Fortalecerse ante la adversidad.

Tenlo en cuenta: 
“Los obstáculos a sortear” 

Si deseas practicar la atención de forma que realmente transforme tu vida, es preciso tener en cuenta algunos obstáculos que pueden presentarse. Aunque lo veremos más detenidamente, una breve enumeración de ellos te permitirá detectarlos en ti en el caso de que estén, para así superarlos con más facilidad:


1.- La prisa y la impaciencia.


2.- Sentir que la felicidad depende de las ganancias a obtener.


3.- Comparar el presente con el pasado.


4.- Tener temas vitales inconclusos.


5.- Dejar que el aburrimiento se apodere de tu cotidianidad.


6.- Negar o alejarte de las experiencias dolorosas.


7.- Preocuparte excesivamente de lo que pueda acontecer en el futuro.


8.- Vivir desde un automatismo instaurado que no quieres desinstalar.

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